Me llamo Amneris (sí, ese es mi nombre), tengo 27 28 29  30  31 años y me crié en Lanús, Buenos Aires, Argentina. Hace varios años estudié en la universidad y me recibí de Licenciada en Audiovisión. Me apasiona escribir, la investigación y la realización de cine documental. Amo el arte en todas sus formas de expresión. Siento que una de mis misiones en la vida es plantar, cuidar una tierra y vivir  en armonía con todo y todos los que allí co-habitan. Encuentro en la práctica de yoga y la meditación el camino para mantenerme en mi eje.

A fines del 2012 (paradógicamente, y sin saberlo, entrando en la Era de Acuario) decidí dejar de trabajar a cambio de dinero, y comenzar a ejercer mi libertad, a hacerme cargo de ella, y buscar en mi accionar la razón de mi existencia. En aquel momento me propuse sólo dos cosas: viajar y escribir. No tenía la menor idea de todo lo que había realmente detrás de aquellos únicos dos anhelos, y hasta ahora me han llevado siempre a lugares increíbles, de mucho autoconocimiento y repletos de amor, así que continúan siendo mi norte. Aun sigo en la búsqueda de darle forma a aquello con lo que pueda retribuir al mundo todo lo que él me ha dado, pero siento que estoy en el camino adecuado.

“Todos los caminos son lo mismo: no llevan a ninguna parte (…)  pero unos tienen corazón y los otros no.” (Carlos Castaneda)

 

“Vive como si fueras a morir mañana. Aprende como si fueras a vivir siempre.” (Mahatma Gandhi)

Mi primer viaje fuera del país fue en el año 2011, por un mes y medio, a Europa, junto a dos amigas. Ahí aprendí muchísimas cosas, pero por sobre todo, descubrí lo que NO quería volver a hacer en mis próximos viajes: tener todo planificado de antemano, correr de un lugar a otro, ni ser una turista. Sentía que no era necesario gastar grandes cantidades de dinero para viajar, pero recién en el 2013, y luego de haber dejado el trabajo, me animé a salir a la ruta de otra manera. Esta vez no había fecha de vuelta, ni planes pre hechos, ni vuelos pagos, ni hostels reservados. Salí junto a mi novio en un tren hasta la provincia de Tucumán, en mi mismo país, y de ahí seguimos a dedo (autostop). El camino nos guió por lugares que no teníamos ni siquiera en mente (desde Tucumán seguimos por Salta, Jujuy y Bolivia, pero luego el viento nos trajo de nuevo a Argentina a recorrer la provincia de Misiones). Sólo viajamos por dos meses, pero fueron los suficientes para descubrir que existe una realidad paralela, en la que se sumerge uno cuando sale de viaje.

Decidí volver para estudiar Psicología, pero no quería alejarme de los viajes, así que en agosto del 2014 partí yo sola a India. Alguna de las experiencias que vivencié en esos cuatro meses recorriendo el país asiático, las he podido escribir y compartir en este blog. Cuando tomé el avión de vuelta a Sudamérica resolví que aun no era tiempo de volver a Argentina, así que aproveché el hecho de que éste me dejara en Brasil, y me quedé allí tres meses, viviendo en una isla (Ilha Grande).

Luego volví nuevamente a Argentina (parece que tiendo constantmente a volver al punto de partida y recomenzar desde alli), intenté retomar los estudios en Psicología, pero me fue imposible volver a adaptarme a los horarios y a las fechas prefijadas, todo me parecía un sin sentido. Lo vivido en India e Ilha Grande era mucha información, fueron muchas emociones y sensaciones que aun tenía que procesar en mi Ser. Aun en Buenos Aires, (en Julio del 2015) me mudé a una Ecoaldea (Velatropa), y allí volví a sentirme en mi realidad, en mi eje, en aquella frecuencia  en la que me siento en el hogar (como cuando viajo). A partir de allí comencé otro gran cambio en mi vida, comencé (aun sin saber) a Sincronizarme…

Algunos meses después (Septiembre 2015) volví a salir a la ruta, y viajé a la provincia del Chaco, a una zona llamada “El Impenetrable” (si hasta el nombre dice que uno “no puede entrar” entonces yo tenía que ir a ver que sucedía allí…) No hay medio de transporte público para acceder allí, así que el dedo fue mi aliado en esos largos caminos de tierra…Viví varios meses en Comandancia Frias y El Sauzalito, unos pueblos que aunque pertenecen a mi mismo país, me daban la sensación de serme tan diferentes y distantes como la misma India. Allí conviví con comunidades Wichí, y estuve algún tiempo compartiendo en una escuela en un paraje donde los chicos viven durante su tiempo de estudio, ya que todo allí está muy distante como para poder viajar todos los días. Durante estos meses comencé a trabajar dándole forma a un sueño que desde hace tiempo tenía: ESCRIBIR UN LIBRO… Allí comenzó a nacer (recopilando todas las palabras escritas en pilas de cuadernos durante los últimos años de viaje): APRENDIENDO A SER. Libro que finalmente, y luego de mucho trabajo tomó forma artesanal y me acompaña en mis viajes, y voy imprimiéndolo y compartiéndolo allí por donde estoy. Me ayuda a comer, seguir viajando, y llenar mi corazón de sonrisas y lindos mensajes.

Luego seguí camino para encontrarme (re-encontrarme) con mi tribu (no sabía que pertenecía a una hasta que los encontré)…Desde siempre, desde chica había soñado con ellos, con mis hermanos… Estaban en mi corazón, pero los creía una ilusión, hasta que los reencontré en la provincia de Salta… En un encuentro que desde hace 40 años se realiza en diferentes partes del mundo, y se ha denominado Encuentro Arcoiris (Rainbow Gathering). Es un encuentro que dura todo un ciclo lunar (28 días) en el medio de la naturaleza, viviendo y aprendiendo a convivir en comunidad, en armonía y respeto con todo y todos los que nos rodea.

A partir de allí comencé un año (2016) en el que entre idas y venidas, constantemente estuve en contacto con la tribu Arcoiris, primero convivimos durante dos ciclos lunares en Salta, y luego viajamos en caravana hacia el encuentro Chileno. De allí decidí seguir camino sola, volví unas semanas a Buenos Aires y luego partí hacia Brasil, allí volví a reencontrarme con la tribu, y a recorrer varias comunidades permaculturales, ecoaldeas y trabajar en plantación agroflorestal.

Hace un año retorné nuevamente a Argentina (2016-2017). El Universo y mi Corazón me van guiando a través de diferentes lugares: centros de meditación (Vipassana), reencuentros con la tribu Arcoiris, y búsqueda de tierras para formar una comunidad…Voy en el camino aprendiendo, conociéndome cada vez más…

Estos últimos años me he mantenido un poco alejada de internet, así que tengo aun muchos cuadernos, muchos aprendizajes que compartir. Han sido años muy intensos…Poco a poco iré subiendo aquello a lo que le iré dando forma en: un diario interno del Despertar…

Manifiesto literario