Es sabido que hay muchas y diversas Indias, todas dentro de un mismo país. Hace dos meses que llegué a estas tierras y cada segundo es un nuevo descubrimiento, al principio los ojos no me alcanzaban para ver y mi corazón no dejaba de sorprenderse. Luego, los saris, los colores y todas las “rarezas” de esta cultura, se me volvieron algo más comunes. Pero ahora no tengo ganas de escribir sobre esa India, sinó de la actual, de la que para mi en este momento es la actual, en donde me encuentro ahora, de la que estoy enamorada: Sikkim.

Hasta hace sólo 39 años, Sikkim era un país independiente, y en 1975, a través de votación, se decidió que formaría parte de India. Es más, los extranjeros necesitamos un permiso especial para visitar este estado (Ver más abajo info de como sacarlo), el cual incluye sello en el pasaporte y todo, así que claramente se puede decir que Sikkim es “otra India”.

Antes de llegar, no estaba en mis planes viajar a Sikkim, bueno, en verdad casi no tenía (ni tengo) planes hechos, pero aunque me intrigaba qué había en ese pedacito de tierra entre Nepal, China y Buthan, no tenía para nada información sobre este lugar. Fue en Manali, que un amigo viajero me recomendó que fuera a Sikkim: “desde allí se puede ver el tercer pico más alto del mundo”, fueron las palabras que quedaron rondadno en mi cabeza, y un mes después me encontraba levantándome a las 5 de la mañana, junto a otros 6 desconocidos, esperando que el cielo estuviera despejado y que el Kanchenjunga apareciera ante nuestros ojos.

 

Ni bien pisé Peelling, una bella energía se apoderó de mí. Muchas veces había leído libros o artículos sobre trekkings entre montañas, refugios a los que llegar luego de muchas horas de caminata, con comidas caseras y fuego a leña. Todo eso se respiraba en este lugar.

Llegué a Peelling junto a Martín, un chico austríaco que había conocido en Varanasi, y aunque tampoco estaba en sus planes iniciales, en algún momento también había decidido ir a Sikkim. Luego de unas 5 o 6 horas de viaje en jeep (acá utilizan los jeeps como buses) desde Darjeeling, arribamos a este pueblo, y a pesar de que no eran más de las 5:30 de la tarde, ya había anochecido. Esa noche compartimos la habitación con un chico japonés, un coreano, un indio, una chica griega y otra de Indonesia. El clima está fresco, así que cada uno se queda sentado en su cama, envuelto entre las mantas. Algunos usan el celular, otros leen, otros juegan cartas, yo escribo en mi cuaderno. Cada tanto alguien hace un comentario, y la charla comienza. Siete personas, cada una viajando solas por India, pero esta noche nos encontraba a todos juntos, compartiendo una habitación como grandes amigos. Ninguno tenía planes fijos, cada uno estaría viajando por este país entre 4 y 6 meses y ninguno había planeado previamente ir a Sikkim, pero acá estábamos.

 

Monjes jugando al futbol

Monjes jugando al futbol

Banderas budistas

Banderas budistas

Esas energías que me invadieron el primer día me han acompañado en toda mi estadía en Sikkim, en cada pueblito que visité y con cada persona que conocí. Las casas de madera o de barro, las comidas caseras (momos y thukpa), las sonrisas de la gente, las banderitas budistas flameando al compás del viento, los monasterios, sus monjes, la turistas preparándose o volviendo de largos trekkings por la montaña, absolutamente todo me transmite calidez. Cada 100 metros uno puede encontrarse un pequeño puestito contruido con madera, y allí una mujer, junto a algún niño, que siempre tiene una hornalla prendida, y en ese diminuto espacio puede cocinar las más sabrosas comidas.

A comer momos!!!!

A comer momos!!!!

Construcción ecológica y cosecha de cardamomo

Construcción ecológica y cosecha de cardamomo

Ya había estado antes en zonas budistas y de montañas (Dharamshala y Manali), pero aquí lo que siento es diferente. Tal vez sea porque no es tan turístico y la mayoría de personas que cruzo es gente grande que viene de hacer largos trekkings, o tal vez simplemente sea porque este lugar tiene unas energías especiales para mí, que me llenan y me dan felicidad.

En el camino...

En el camino…

La tribu Buthia

Entre todos los cuadernos que tengo, hay uno en el que voy escribiendo datos que leo sobre los lugares a los que quiero ir. De Sikkim sólo había escrito: Tribu Buthia, comunidad con ancestros tibetanos.

¿Cómo sería una tribu? ¿podría cruzarme con alguno de ellos? ¿serán salvajes? Todas estas preguntas y más me rondaban en la cabeza…

Luego de unos días recorriendo Peelling, decidimos ir caminando por las montañas hasta Khechuperi Lake, las teóricas cinco horas, terminaron siendo siete, ya que Martín no se sentía muy bien. Esta vez el pueblo era aun más diminuto: 4 negocios, 1 lago, 1 guest house, 1 hotel y más arriba había unas 6 casas (que también se ofrecían como homestays). Decidimos quedarnos en el guest house más cercano. Allí conocí a Latop, un chico de 20 años, que estaba a cargo del hospedaje. Su padre había construido el lugar para que él pudiera trabajar, pero como estudiaba en Gangtok (capital de Sikkim), nadie se hacía cargo, pero justo estaba de vacaciones, así que había decidido poner un cartel, y esperaba a sus primeros huéspedes (más adelante me confesaría que ni siquiera esperaba que le paguen, él sólo quería tener invitados).

Aquí oscurece todos los días alrededor de las 5 de la tarde y eso sumado a que se corta constantemente la luz, hacen una buena escusa para largas charlas a la luz de las velas. Las coversaciones con Latop me enseñaron mucho sobre su comunidad y su familia. Me contó que Sikkim es el estado de India con más suicidios y en general es de gente jóven, que no tiene problemas económicos, pero que simplemente no tiene nada que los motive y algunos de sus amigos habían fallecido de esa manera. También que en Sikkim juegan al futbol (en vez de cricket como en el resto de India) y como son budistas sí pueden comer carne de vaca. Que los monjes que tienen color amarillo en su vestimenta son los que no se pueden casar, los otros sí…En el medio de las charlas me presenta a su hermanito (de 10 meses), me cuenta que lo adoptaron porque su mamá es jóven y no quería tener hijos aun, y que el padre de Latop cree que es la reencarnación de otro de sus hermanos que falleció hace unos años.

Latop transmite tanta paz, ternura y madurez en sus palabras que yo no dejo de preguntarle cosas, tal como si fuera una entrevista, y él me responde siempre con entusiasmo. Desde que llegué a esta zona me llaman la atención la cantidad de jeeps que andan por sus carreteras. Me pregunto si el gobieron los dará algún préstamos a la gente para que los puedan comprar y trabajar con ellos o si son alquilados, pero Latop me revela la realidad:  “es puro consumismo, porque el vecine tiene, el otro también quiere uno, es una competencia, no son necesarios…”

Orgulloso con su jeep

Orgulloso con su jeep

Luego de 2 días de charla, me cuenta que él pertenece a una tribu que se llama Buthis…¿una tribu?…¿cómo podía ser?, pertenecen a una tribu ¿y no andan vestidos con arapos y cazando con lanzas? Bueno, se vé que mi idea de tribu estaba algo desactualizada y ahora usan celular y van a la universidad…

Descubrir estas pequeñas-grandes realidades, son las que me hacen darme cuenta qué tan lejos está lo que nos imaginamos de la realidad…Es por eso que aprecio tanto viajar, para “romper esa arrogancia que nos hace ver el mundo como imaginamos y no simplemente como es o puede ser”  Amir Klink

“Un hombre necesita viajar. Por su cuenta, no por medio de historias, imágenes, libros o TV. Necesita viajar por sí mismo, con sus ojos y pies, para entender lo que es suyo. Para un día plantar sus propios árboles y darles valor. Conocer el frío para disfrutar del calor, y lo opuesto. Sentir la distancia y el desabrigo para estar bien bajo su propio techo. Un hombre necesita viajar a lugares que no conoce para romper esa arrogancia que nos hace ver el mundo como lo imaginamos y no simplemente como es o puede ser. Que nos hace profesores y doctores de lo que no vimos, cuando deberíamos ser alumnos, y simplemente ir y ver.”
Amir Klink

Luego de unos días fuí yo sola hasta otro pueblo: Yuksam, y estuve allí conviviendo en una casa de familia, jugando con los chicos.

En Yuksam

En Yuksam

Plantaciones de té

Plantaciones de té

Lago sagrado

Lago sagrado

:)

:)

Volverse simple-Preservar el lugar

Una de las cosas que más pena me da es que lugares en donde traducionalmente se cuida la naturaleza, a causa del turismo ésta se empieza a descuidar. En los diferentes pueblos veo como se dejan de lado las contrucciones ecológicas (madera, barro, caña), para contruir grandes hoteles de cemento. También puede observarse como a causa de las grandes canitdades de turistas se incrementa la cantidad de autos, o que los negocios venden galletitas enpaquetadas y coca cola en vez de comidas caseras. Por eso simplemente me gustaría compartir algunas ideas que intento cumplir para no ser cómplice de estos daños hacia la madre tierra.

CAMINAR: aquí los pueblitos estén cerca entre sí, así que (mientras no se tenga ninngú problema físico), con paciencia, uno puede llegar a todos lados. Además que el camino se disfruta más de cerca y después la felicidad de haberlo logrado por nuestros propios medios es doble…Y a eso se suma que es más económico.

Hasta los chicos van caminando entr 1 y 2 horas solos por las montañas para ir al colegio...

Hasta los chicos van caminando entr 1 y 2 horas solos por las montañas para ir al colegio…

HOSPEDAJES ECOLOGICOS: prefiero un cálido guest house o homestay contruido con madera, en donde hay que pedir un balde de agua caliente para ducharse y donde no siempre hay luz eléctrica, ants que lujosos hoteles. Si es posible quedarse en casas de gente local, aun mejor…

Después de unos días nos damos cuenta que incluso las pocas cosas que tenemos no nos son tan necesarias…

Lugares donde me quedé:

Peelling: Ladakh guest house (en upper Peelling): 150rs en habitación compartida.

Khechuperi Lake: M. Dadul Memorial guest house: 100rs

Yuksam: Dzongrilla 100rs en habitación compartida.

Permiso para visitar Sikkim:

Yo lo saqué en Darjeeling, solamente con el pasaporte, hay que dirigirse a dos oficinas distinas (tener en cuenta que una está cerrada los fines de semana). El permiso es gratuito, y lo dan por 15 días, después puede renovarse.

Enamorada de Sikkim (India)
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2 thoughts on “Enamorada de Sikkim (India)

  • October 24, 2014 at 11:57 am
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    Muy lindo Amne! Seguí disfrutando y escribiendo y aprendiendo y viajando. Me quedo con la reflexión de Amir Klink, la anécdota de las tribus y lo de caminar de pueblo en pueblo :)

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  • November 1, 2014 at 8:41 am
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    me encanta!! quedo muy pendiente!!

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