Si, “B” de bucear de verdad, nada de metáforas, sino de bancársela estando ahí bajo el agua y de hacerlo sabiendo lo que sucedía, percibiendo todas y cada una de mis respiraciones, de mis movimientos, conociendo los riesgos y habiendo superado miedos y destrezas que jamás me hubiera imaginado…

Nadaremos, nadaremos...

Nadaremos, nadaremos…

Yo digo que descubrir el buceo y los viajes me hicieron nacer de nuevo, pero de dos formas diferentes. Viajar me hace ver el mundo de otra manera, en cambio bucear hizo que conociera un nuevo mundo…Bue, aunque a decir verdad el agua ocupa más en este planeta que la tierra…¡que egocéntricos que somos los humanos que le pusimos Planeta Tierra solamente porque nosotros vivimos en la tierra!, pero si es por proporción debería llamarse Planeta Agua

Desde chica que, por alguna razón, sé que en algún momento de mi vida iba a intentar aprender buceo, la verdad es que no soy (o más bien no era) muy deportista, y la actividad física siempre me dio vagancia. Hacía varios años ya que había mandado un mail preguntando por los cursos de buceo, y siempre me llegaban las invitaciones a mi casilla, pero lo postergaba para después, hasta que el momento llegó hace poco más de un año cuando me pregunte: “Amneris, ¿qué sueño vas a cumplir este año?”…y ya saben cual fue la respuesta. El momento no era el más ideal, de hecho recuerdo los cuatro meses que duró el curso como sumamente estresantes. Cuando me anoté realmente no tenía la menor idea de lo que me iban a pedir, y si me lo hubieran dicho antes de comenzar, creo que no hubiera creído que yo lo iba a poder lograr.

El primer día de clases nos hicieron unas pruebas para ver en qué estado estábamos, una de ellas era de amnea (mantener la respiración bajo el agua) lo cual aguanté unos míseros 10 segundos; y otra era de nadar, solamente teníamos que ir y venir una vez nadando pecho y crol, parecía simple desde arriba, antes de tirarme, pero no llegué ni a hacer un cuarto de lo que tenía que hacer. Si, ya se, ¡un desastre lo mio!, pero al menos a la mayoría le había pasado más o menos lo mismo, así que no me sentí tan mal, pero si me aterré un poco, porque para rendir la prueba final iba a tener que poder nadar media hora sin parar, y tener un tiempo de amnea mínima de un minuto y medio, dicho así no parece tan grave, pero luego de mi patética demostración supe que iba a tener que ponerle garra a la cuestión. Y así fue, a pesar de que en ese momento de mi vida, para ir a trabajar tenía que viajar todos los días 2hs para ir y 2hs para volver (más las 8:30hs de trabajo), después del cansancio de todo el día laboral me iba a las clases de natación, y encima era invierno, lo cual hacía que me muriera de frío al salir, y que además los días sean más cortos, con lo cual todas las clases eran de noche. Al principio no podía creer la falta de estado físico en la que me encontraba, el aire me faltaba a todo momento, en cada brazada parecía estar muriéndome, me cansaba increíblemente. Pero de a poco fui aprendiendo a que estar en el agua no es lo mismo que estar en la tierra, que los tiempos de cada uno son diferentes, y que los del agua (principalmente por su densidad) son mucho más lentos, y si queremos sumergirnos tenemos que bajar un cambio antes de poder movernos en ese medio.

Prácticas

Prácticas

Otro ejercicio que me resultó sumamente difícil fue el de amnea dinámica, teníamos que ir nadando por el piso de la pileta varios metros y luego colocarnos debajo del agua la máscara y el snorkel. Yo sabía que mis plumones aguantaban ese tiempo y mucho más, porque lo había aprendido, pero solamente en la teoría, porque en la práctica no podía pasar la mitad de la pileta que ya salía a la superficie desesperadamente. De todo el curso creo que fui una de las que más tardó en poder lograrlo. Un día hablando con una psicóloga, me contó que el asma es una de las enfermedades consideradas más psicosomáticas, y que como yo de chica había tenido asma, aunque no lo recordara conscientemente, mi cuerpo si lo recordaba, entonces ante la mínima sensación de falta de aire mi cuerpo se desesperaba y buscaba inmediatamente la superficie. Bastó que me explicaran eso para que a la clase siguiente yo pudiera hacer el ejercicio.

Esos cuatro meses de buceo fueron un constante cúmulo de logros personales, cada ejercicio nuevo me generaba un nuevo desafío, y a la vez el miedo de no poder lograrlo, pero no había tiempo, era mucho lo que había que aprender y uno tenía que hacerlo sí o sí.

Debajo del agua el lenguaje es con señas, este significa: "todo bien"

Debajo del agua el lenguaje es con señas, este significa: “todo bien”

El examen constaba de una parte teórica, una práctica y una cierta cantidad de buceos en aguas abiertas. A mediados de julio había decidido rendir todo. No se como explicar, pero fue una vorágine de cosas todas juntas, estudiar para el examen teórico, practicar los ejercicios en el agua (¡los cuales muchos aun no me salían!), irme a Brasil (Bombinhas) a hacer los buceos necesarios (3 días completos de buceo, más 2 días de viaje para ir y venir en micro) ¡todo eso en menos de diez días! y encima ir a trabajar, y recuperar los días de trabajo que me había pedido, ¡de sólo recordarlo ya me agoto! Pero entre todo ese remolino de cosas hubo unos momentos de increíble paz: aquellos en los que estaba debajo del agua haciendo burbujas…

Al estar bajo el agua el tiempo parece suspenderse: la respiración se vuelve mucho mas presente que en cualquier otro momento, uno puede escucharla con muchísima más claridad, y en cada inspiración, por más mínima que sea, uno siente como su cuerpo se eleva, y con cada expiración uno desciende (es que los pulmones se está llenando y vaciando, lo cual cambia nuestra flotabilidad). Tal vez, incluso si uno toma más cantidad de aire termina directamente flotando en la superficie. Además hay que tener varios cuidados, ya que la presión en las profundidades del mar es mucho mayor que en la tierra, y nuestros cuerpos no están preparados para ese medio, así que hay que saber que hacer y como hacerlo para no dañarnos. Algo que también aprendí fue el compañerismo, ya que para bucear es indispensable hacerlo de a dos, la vida de uno depende tanto de uno mismo como de quién lo acompaña en ese momento, ya que por ejemplo hay ciertas alteraciones que pueden producirse en el organismo por estar respirando gran cantidad de nitrógeno (la narcosis de nitrógeno), lo cual no puede ser detectado por uno mismo, sino que se necesita de un otro que se de cuenta de que uno está siendo afectado. Con lo cual, aunque uno prácticamente no conozca a la otra persona, tiene que confiar en ella, y a la vez estar constantemente atento a ver que el otro esté bien. Si surge una complicación a cualquiera de los dos (así más no sea miedo o algo simple) y hay que volver a la superficie, no importa que nos terminemos perdiendo el mejor buceo del mundo, uno tiene que saber que a su compañero no se lo puede dejar nunca solo.

El estar suspendida en el agua, flotando, moviéndome entre los pequeños peces, todo me parecía fascinante, absolutamente todo era nuevo, cada roca, cada pedacito de vida, lo más mínimo, hasta el pececito más pequeño que me miraba entre los musgos me asombraba. La visibilidad en los 3 días de buceo fue muy poca, llovía, y había mucho movimiento de agua, sin embargo eso generaba para mi un misterio particular, en cada movimiento, de la nada aparecían  rocas inmensas oscuras, pero no terminaba de descifrar qué eran hasta no estar cerca de ellas…En el último de los 6 buceos salimos a la superficie muy lejos del barco, recuerdo como si la estuviera viviendo en este mismo momento la inmensidad del mar, fuimos flotando, nadando despacito, moviéndonos al ritmo de la marea, viendo ese sin fin de agua…

No tengo foto de ese momento pero se percibía algo así...

No tengo foto de ese momento pero se percibía algo así…

Los buceos los hicimos en el medio del mar, cerca de una isla, a la cual llegábamos después de dos horas de viaje. Ni les cuento lo que se me revolvía el estómago con el movimiento, zafé de ser una de las personas que terminara vomitando, pero realmente no me sentí nada bien durante los viajes, y a eso se le sumó el frío, que a muchos no parecía molestarle o incomodarle demasiado, pero era invierno y los trajes nos los teníamos que poner mojados ya que no alcanzaban a secarse del día anterior, y nos cambiábamos en el medio del barquito, con viento y todo…En verdad lo sufrí, pero la satisfacción de haberlo logrado fue mucho mayor.

Cara de destrozada por los movimientos del barco que me revolvían el estómago ...

Cara de destrozada por los movimientos del barco que me revolvían el estómago …

A la semana siguiente rendimos los exámenes (el teórico y el de pileta), y la felicidad fue aun mayor cuando pude hacer todos los ejercicios, en el medio hubo llantos, puteadas por aquellos que iban quedándose en algunos ejercicios y no podían seguir rindiendo el examen, ya que iban a tener que repetirlo todo nuevamente en otra oportunidad.

Ahora el buceo está en pausa para mi, sueño casi siempre que estoy bajo el agua, escuchando mi respiración y viendo mis burbujas subir a la superficie, o a veces sueño que hago amnea, que estoy bajo el agua mucho rato, sin respirar, flotando, suspendida en el mar…Pero como dije, el buceo está en pausa ahora para mi, una pausa elegida, ojalá que cuando sea el momento de ponerle play, sea un play para siempre, en donde no me vuelva a alejar del mar, y en el que pueda cumplir uno de mis mayores sueños: bucear con delfines…

Como después de bucear por primera vez, SE NACE DE NUEVO, por eso nos PINTARON UNA NUEVA CARA :)

Como después de bucear por primera vez, SE NACE DE NUEVO, por eso nos PINTARON UNA NUEVA CARA :)

———————————————————————————————–

¿Qué es Días de Abecedario?

Es un juego en el cual escribimos durante 26 días utilizando cada una de las letras del abecedario. Revolvemos recuerdos, posamos la mirada en los detalles, imaginamos, escribimos sobre viajes verdaderos, internos, poblados. Escribimos sobre calles, sombreros, tortas de manzana, aromas, detalles pequeños, sensaciones, pájaros, utilizando las letras del abecedario.

“B” de Bucear
Tagged on:                                         

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>